Comparativa verificada
Bonsai vs Bigin
Bonsai y Bigin para freelancers y agencias pequeñas: contratos vinculantes y cobros integrados frente a un pipeline simple con plan gratuito permanente.
Conclusión
Bonsai gana al freelancer que quiere cerrar con contratos en condiciones y cobrar en el mismo flujo, con plantillas para servicios profesionales; Bigin gana al negocio pequeño que quiere un pipeline simple con WhatsApp y un plan gratuito permanente.
Datos revisados el 12/8/2026Analiza cada uno por separado
Resultado por criterio
Bonsai firma contratos vinculantes y cobra desde la propuesta; Bigin no cubre el contrato legal.
Bigin ofrece un plan gratuito permanente y Express desde 7 USD; Bonsai parte de unos 25 USD.
Bigin está centrado en el pipeline con WhatsApp y formularios; el seguimiento de Bonsai es ligero.
Bonsai factura dentro del flujo del proyecto; Bigin usa enlaces de pago sin contabilidad.
Las plantillas de Bonsai hablan el idioma del freelance; Bigin apunta a la pyme que deja Excel.
En una frase. Bonsai cierra el ciclo del freelance con contratos que se firman y cobros que entran sin pasos de más; Bigin saca al negocio pequeño de la hoja de cálculo con un pipeline simple, WhatsApp y plan gratuito.
Qué cambia de verdad
La diferencia está en el extremo del proceso que cada herramienta defiende. Bonsai protege el cierre del proyecto: el contrato legalmente vinculante se firma desde la propia herramienta, la propuesta se convierte en factura y el pago del cliente entra en el mismo flujo, sin pasar por un editor de PDFs y un procesador de pagos aparte. Las plantillas por tipo de servicio aceleran la parte que más se repite, y el seguimiento de clientes permite ver dónde está cada propuesta sin montar un sistema. Para un profesional que hoy factura sin contrato por pereza administrativa, esa barrera baja es la mejora más tangible del producto.
Bigin juega la partida del embudo y del precio. Su plan gratuito permite a un usuario con 500 registros y un pipeline evaluar el flujo sin pagar, y Express desde 7 dólares por usuario añade WhatsApp, formularios y reservas en un producto centrado en el pipeline. Para la pyme que viene de Excel y vende por conversación, esa entrada es más barata y más inmediata que montar Bonsai. Su límite es el cierre legal: Bigin gestiona el trato y el pago por enlace, pero no firma un contrato ni emite la factura con la profundidad de Bonsai, y sus topes de registros y automatizaciones empujan pronto hacia Premier.
Precio y coste real
| Concepto | Bonsai | Bigin |
|---|---|---|
| Precio de entrada | Desde ~25 USD/mes | Free (1 usuario) / Express desde 7 USD |
| Contratos vinculantes | Nativo | No incluye |
| Facturación y cobros | Integrados | Enlaces de pago |
| Pipeline y WhatsApp | Seguimiento ligero | Nativo |
| Plan gratuito permanente | No | Sí (1 usuario, 500 registros) |
| Tope al crecer | Ninguno declarado | Límites de Express a Premier |
Para quién es cada uno
Bonsai encaja con el freelancer y la agencia de pocas personas que cierra por proyecto y quiere contratos en condiciones, cobros sin pasos de más y plantillas de su oficio. Su límite es la captación: quien necesite prospectar de forma sistemática sumará un CRM de ventas delante.
Bigin encaja con el negocio de una a veinte personas que ha superado Excel y quiere un pipeline simple, WhatsApp incluido y un coste mínimo de entrada. Su límite es la administración: el contrato legal y la facturación profunda siguen viviendo en otra pieza, y conviene contar registros y automatizaciones a un año antes de pagar.
Conclusión
Si tu negocio se cierra por proyectos y quieres que el cliente firme y pague desde tu propuesta, Bonsai aporta el contrato y el cobro que Bigin no cubre. Si vienes de una hoja de cálculo y necesitas un pipeline barato con WhatsApp, Bigin entra con plan gratuito y un coste mínimo. Para la mayoría de los freelancers hispanohablantes el cierre legal pesa más que el ahorro de la entrada, y la balanza se decanta hacia Bonsai cuando el contrato y el cobro son parte del trabajo.